El Pacto de Estado para la reforma de la Justicia fija las bases
de un ambicioso proceso de modernización que afecta a todos
los agentes del ámbito judicial. Los procuradores como
representantes de las partes en el proceso deben garantizar de
manera activa una representación de calidad, rápida y
eficaz de los derechos de los ciudadanos en controversia. Por ello,
el punto veinte del Pacto de Estado prevé la
aprobación de un nuevo Estatuto General de Procuradores que
dote de un nuevo marco normativo al ejercicio de la
profesión.
El Consejo General de los Procuradores de los Tribunales, en uso
de las facultades de autorregulación que tiene atribuidas,
ha elevado al Gobierno una propuesta de nuevo Estatuto General de
los Procuradores que el Gobierno desea aprobar mediante Real
Decreto, propuesta que viene motivada por todo un conjunto de
nuevas circunstancias.
La Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en su
exposición de motivos subraya el importante papel de los
procuradores en el nuevo diseño de los actos de
comunicación, permitiendo que a través de una
óptima gestión por parte de los procuradores se
aminoren los retrasos en la tramitación. En este sentido, la
Ley de Enjuiciamiento Civil prevé que los procuradores, en
su condición de representantes de las partes y como
profesionales con conocimientos técnicos sobre el proceso,
reciban notificaciones y trasladen a la parte contraria escritos y
documentos. La Ley atribuye a los procuradores nuevas funciones en
el proceso, entre las que destaca el servicio de recepción
de comunicaciones, organizado por los colegios profesionales y que
se ubica en todos los edificios judiciales del orden civil. Las
nuevas responsabilidades recogidas en la Ley de Enjuiciamiento
Civil, así como la previsión del Pacto de Estado para
a la reforma de la Justicia relativa al fomento en los Colegios de
Procuradores del uso de las nuevas tecnologías en los actos
de notificación, tienen su fiel reflejo en esta norma
estatutaria.
El nuevo Estatuto General de los Procuradores de los Tribunales
de España responde de manera efectiva a la necesidad de
actualizar la normativa propia de este colectivo profesional que se
venía regulando por el Estatuto General de los Procuradores
de los Tribunales de España, aprobado por Real Decreto
2046/1982, de 30 de julio. La modernización de la Procura,
en función de las nuevas atribuciones asignadas,
permitirá una representación del ciudadano de mayor
calidad ante la Justicia, agilizándose el procedimiento
gracias al uso de las nuevas tecnologías por parte de los
procuradores.
El nuevo Estatuto recoge el acceso a la profesión como
respuesta a la necesidad de garantizar la preparación
especifica en el ejercicio de la...